La última del “Mamo”: mató a un niño de Colonia Dignidad

El exdirector de la DINA, procesado por violaciones a los derechos humanos, visitó en más de una ocasión el enclave de colonos alemanes. En una de ellas, invitado por Paul Schäfer, asesinó a un menor de 9 años durante una caza de perdices. El crimen fue encubierto y ocultado hasta hoy, incluso a los padres del niño, quienes enterraron el cuerpo en el mismo cementerio de Villa Baviera.
Era un rumor a voces. Los altos miembros de la junta militar, durante la dictadura de Augusto Pinochet, tuvieron una estrecha relación con la Colonia Dignidad, hoy Villa Baviera, en la comuna de Parral, Región del Maule.
Fue ahí donde ocurrieron torturas y desapariciones de detenidos a manos de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), el brazo armado de represión del régimen. Juan Manuel Contreras Sepúlveda, el “Mamo” como era llamado, su director, también visitó el enclave alemán, fundado por el ex miembro de las juventudes hitlerianas y médico de guerra durante la II Guerra Mundial, Paul Schäfer, luego investigado y procesado por  violaciones a los derechos humanos y violación a menores.
Fue el mismo Schäfer quien invito a Contreras a participar de un día de caza de perdices. Fue en aquella tarde de mayo de 1987 cuando  “El Mamo” cometió el asesinato de un menor de nueve años. Accidental dice un testigo de la muerte.
 
Münch el alemán desaparecido
Winfred Hempel, nacido y criado en el enclave, abogado de las víctimas alemanas, era sólo un niño cuando presenció la muerte de quien era su amigo Hermuth Münch, de sólo nueve años. Fue el mismo testigo quien relató los hechos a un programa de investigación de Chilevisión.
“Era una caza de perdices en la que al volar una, Manuel Contreras, parado en un camión, la siguió, y cuando la siguió con el rifle y dispara, el niño, que estaba a dos metros de él, se levanta en el mismo momento y el tiro le entra por la cabeza y le sale volando toda la cara y cabeza”, relató Hempel.
“Contreras empezó a gritar, se le cayó el rifle y cayó al suelo, llorando y gritando porque había matado al niño, porque era evidente que él estaba muerto. Era un niño de nueve años y fue una situación súper traumática”, dijo el abogado ante las cámaras. Es la única muerte en que se comprueba la autoría material de Manuel Contreras.
Hoy el cuerpo del menor está enterrado en el cementerio de Villa Baviera, con la simple lápida de Hermuth Münch 29-8 1978- 2-5-1987.
 
Otra víctima de Contreras.
Como pasó en otras ocasiones, se ocultó la verdadera razón de la muerte. El deceso se hizo pasar por un lamentable accidente en la camioneta. El director de la Dina dijo a los padres de Münch que su hijo se cayó del vehículo, rompiéndose la cabeza y muriendo instantáneamente.
 
La imaginación queda corta
Sólo hoy se conoce la muerte, pero no significa que cause sorpresa. Para el exparlamentario por el Maule Jaime Naranjo (PS), el deceso era un rumor conocido.
“No me sorprende nada de lo que se pueda decir, porque de hecho la historia de Colonia Dignidad, la imaginación quedó chica sobre lo que ocurrió ahí. Por lo que seguramente en los próximos años vamos a seguir enterándonos de hechos que corrieron”, dijo Naranjo a Cambio21.
Además, el exparlamentario dice creer que “no solamente existe ese encubrimiento, existen más de diversa naturaleza y creo que todos deben ser investigados por la justicia y sancionados aquellos que guardaron silencio, cómplices ante estos hechos”.
Naranjo agregó que la verdad detrás de lo que ocurrió en la colonia aún no está completa y que queda saber si realmente se desarticuló la red que ahí operaba, sobre todo si las nuevas generaciones no siguen los mismos pasos.
“Todavía es un misterio qué ocurrió con los dineros que acaudaló la colonia, en que un momento se cuantificaron en más de 30 millones de dólares. ¿Quién los tiene? ¿Dónde están guardados o dónde fueron a parar o quién los está administrando? Esa plata nunca apareció”, concluyó.
 
Hay algo más
“Esto viene a ratificar algo que sabíamos que ocurría. Es un antecedente va en la línea de lo que se ha ido demostrando ante la Justicia.
Incluso, con estas situaciones puntuales, que parecieran no tener un cariz político, pero que sí se enmarca dentro de la práctica del horror del Estado de esa época”, dice el abogado Vladimir Riesco, uno de los querellantes en los casos de violaciones a los derechos humanos en la Colonia Dignidad.
El profesional advirtió que a la luz de los nuevos antecedentes, la justicia se ve obligada a iniciar una investigación de oficio, pero con la ley antigua, considerando el momento en que ocurrió el crimen y que este tipo de delito no tiene prescripción. “Los responsables están vivos y perfectamente pueden ser encausados”, dijo a Cambio21
Sobre la parte extrajudicial, Riesco dice tener desconfianza sobre la versión del “accidente”. “Si han estado ocultando los antecedentes por tanto tiempo, es difícil creer en esa situación. Un accidente no se oculta por tantas décadas. Algo más tuvo que haber ocurrido para haberlo ocultado”, concluyó.
 
14/07/2014 - Por Equipo Cambio21
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